
Visual Thinking y la atención a la diversidad
2019-12-05
Más allá de la evidente aplicación de los pictogramas para facilitar el aprendizaje a personas con TEA, por ejemplo, mediante el uso de agendas que ayudan a estructurar el tiempo, el pensamiento visual ofrece otras posibilidades.
Por ejemplo, en el caso de personas con dislexia. El uso de dibujos que apoyen los textos puede ayudar mucho a la comprensión de estos. Los mapas visuales también pueden ser de gran ayuda a la hora de estructurar el conocimiento.
Además de estos dos ejemplos, a gran parte del alumnado le puede ayudar repasar en casa las explicaciones del profesorado mediante el visionado de vídeos donde se aplique el pensamiento visual.
Ya sin especificar necesidades educativas concretas, el visual thinking encaja perfectamente en la idea del diseño universal de aprendizaje, ya que en su esencia está la presentación del contenido por medios diferentes, que es uno de los principios del DUA.
En definitiva, si bien el pensamiento visual es una buena herramienta para el trabajo con todo tipo de alumnado, se hace especialmente útil en el ámbito de la atención a la diversidad.